Ene. 15, 2016

Noche de diversión para Carlos Sainz en 'El Hormiguero 3.0'

Las mejores anécdotas de 2015, la relación con su padre y mucho más

Carlos Sainz visitó ayer ‘El Hormiguero 3.0', el popular programa de Antena 3 dirigido y presentado por Pablo Motos, donde recordó algunas de las anécdotas más divertidas de su primer año en el paddock de la Fórmula 1. Además, logró el mejor dato de audiencia en las televisiones españolas durante todo el día, con un minuto de oro de 4.456.000 espectadores y 21,8% de cuota de pantalla. 

Antes de arrancar la entrevista, emitida en directo y en prime-time, Carlos le regaló a Motos uno de sus monos ignífugos homologados. Ese momento sirvió para arrancar con las preguntas, ya que Motos quiso saber cómo están fabricados los monos ignífugos de los pilotos.

"Antes de empezar, un regalito para que vayas a los karts y puedas fardar un poco de mono", le dijo Carlos. "Es completamente ignífugo. Esto tarda unos cuantos segundos en prenderse y te puede salvar la vida. Además de esto llevas otra capa de ropa interior ignífuga, parecido a la de esquiar. Se pasa mucho calor. Depende de la carrera, pero en general las carreras se corren en la primavera o verano de cada país al que vamos, y en la que más calor he pasado este año, sin ninguna duda, ha sido Singapur. Allí estamos a más de 30 grados pero con una humedad del 90%, como si estuviese lloviendo, de noche, entre los edificios... y dentro del mono se han llegado a medir entre 60 y 70 grados".

Sobre la preparación para la carrera en Marina Bay, considerada por muchos como la más dura del calendario, Carlos confesó que llegó a hidratarse más de la cuenta y luego sufrió las consecuencias en carrera: "En Singapur todos me metieron tanto miedo con lo de la carrera más dura del año que me pasé de beber agua y luego fui durante todos los Safety Car de la carrera pensando en que me apetecía hacer pis. Estuve toda la carrera mirando cuántas vueltas quedaban para poder ir al servicio", señaló entre risas.

Interrogado por su rendimiento en 2015, Carlos hizo balance de su primera temporada en Fórmula 1: "Me he visto bien. Creo que ha sido un muy buen primer año y creo que he conseguido dar una buena impresión en la Fórmula 1. Hemos tenido muy buenas clasificaciones, buenas carreras, sobre todo buenas remontadas... hemos tenido demasiados fallos mecánicos, me he retirado siete veces y en seis de ellas ha sido cuando estaba en los puntos, así que podrían ser muchos más puntos y estar más arriba en la clasificación, pero así es este deporte", sentenció.

ORGULLOSO DE SU PADRE
En materia de actualidad, Pablo Motos preguntó a Carlos por sus sensaciones tras el abandono de su padre en el Rally Dakar por romper la carcasa del cambio en la décima etapa, cuando lideraba la clasificación general: "Él avisó hace un año de que si algo se podía romper, sería eso. Ha dado la casualidad de que se ha roto. Iba ganando el Dakar con 53 años y ha tenido una avería, pero que todo sea eso. Tiene ya suficientes títulos y suficiente reconocimiento para que no pase nada porque este año no haya podido ser".

El madrileño desveló que incluso ejerce de consejero para su padre cuando es él quien está al volante, y cree hay muchas semejanzas entre ellos a la hora de expresarse después de tantos años escuchando las lecciones del bicampeón del mundo de rallyes.

"Todos los días le llamaba dos o tres veces, creo que era casi tan pesado como él lo es conmigo. Me he empezado a acostumbrar a decirle cosas porque, al fin y al cabo, él me dice tantas que me he dicho: ‘ahora que soy piloto de Fórmula 1 te voy a decir algunas cosillas'. Él, cuando me escucha, se escucha a sí mismo porque utilizo los mismos tonos, las mismas palabras... porque lo tengo todo grabado de los últimos 10 años. Al final me sale decírselo a él también ¡y lo acepta! Se pone serio y dice: ‘ah, tienes razón, es verdad'. Cuando cuelgo, se lo cuento a mi madre y nos echamos unas risas", dijo con simpatía.

EL ACCIDENTE EN SOCHI, EL PEOR MOMENTO DEL AÑO
Carlos repasó sus mejores momentos de la temporada 2015, entre los que destacó correr en España ante su público con la mejor clasificación del año -fue quinto en parrilla, n.d.r.- y su fuerte accidente en Rusia.

Sobre el fortísimo impacto de Sochi, el piloto explicó cómo se sintió dentro del monoplaza: "Fueron 17 minutos y medio antes de que me sacasen del coche. Salí a la recta más larga del circuito y me pidieron que cambiase a un mapa de frenada experimental que me quisieron hacer probar". Alcancé unos 330 por hora y nada más pisar el freno perdí el coche de la parte trasera e impacté contra el primer muro a unos 270 por hora. Pero ahí no me pasa nada: el problema es que se rompieron las suspensiones, me quedé sin dirección y sin frenos y directo hacia un muro a 270 por hora. Sin frenos reduje a 200 y así me di el golpe, fortísimo. En esos dos segundos del primer impacto al segundo, cuando pisas el freno y no pasa nada...en ese momento dices ‘hasta luego'. Piensas lo peor y creo que son los dos peores segundos de mi vida. Tras el impacto me quedé unos segundos sin respiración, pero me di cuenta de que estaba consciente. Entonces me toqué, vi que estaba bien y me di cuenta de que no me había pasado nada. Tenía las protecciones encima, porque fallaron, y dije que se tomasen su tiempo para quitarlas. En esos 17 minutos pensé en mi padre, mis hermanas, mi madre... todos viendo este accidente y sin saber si me pasa algo. Ahí me entró un poco el agobio". El feliz desenlace fue la participación de Carlos en el Gran Premio, donde estuvo a punto de puntuar, hasta que uno de los muchos problemas técnicos que sufrió este año le impidieron llegar al final de la prueba.

Haz clic aquí para ver el programa íntegro: ‘El Hormiguero 3.0'

LA GORRA DE LA SUERTE
Otra historia curiosa que Carlos compartió con los espectadores fue la de su gorra perdida en Barcelona. El madrileño tenía una especie de amuleto en una gorra de Red Bull desde 2014, año en el que ganó en las World Series by Renault y en el que logró su ascenso a la Fórmula 1. Sin embargo, durante el Gran Premio de España, Fernando Alonso le lanzó la gorra a la grada sin saber de su valor sentimental para Carlos. Afortunadamente, el amuleto acabó por volver a la cabeza del piloto.

"Mi pasaporte a la Fórmula 1 fue ganar las World Series, y durante todo el año usé una gorra muy chula de Red Bull de color gris, que no me la quitaba. Siempre llevaba la gorrita. De repente, en el Gran Premio de España, los piloto españoles estábamos saludando al público y, de repente, coge Fernando y me tira la gorra. Le miro y le digo: ‘¿tú sabes lo que has hecho? Y me contesta: ‘bah, es una gorra, tendrás miles' Y le respondí: ‘¡No! ¡Hay una!'. Pero la recuperamos y en Mónaco ya iba de nuevo con ella".

Concluida la entrevista, Carlos pasó una prueba de agudeza visual con las hormigas Trancas y Barrancas, personajes destacados del programa. En ella, tenía que intentar adivinar de quién era un rostro que le mostraban girando a toda velocidad. Inmediatamente después, disputó una divertida carrera de obstáculos con Pablo Motos al volante de coches de juguete. El objetivo, además de llegar primero a la meta, era el de intentar derramar el menor líquido posible de un vaso que llevaban sin sujeción en el pequeño kart.

Un monólogo de Vaquero, las locuras del ‘Monaguillo' con productos japoneses, un trueque de un espectador con Manolo Sarriá y juegos de ciencia de Marron con motores de calor completaron una noche llena de diversión para Carlos, que ya se prepara a pleno rendimiento para la nueva temporada de Fórmula 1.