Nov. 24, 2016

Carlos Sainz, desde Abu Dabi: "Estoy muy contento con 2016, creo que puedo estar muy orgulloso"

El trazado de Yas Marina no favorece al Toro Rosso STR11, pero mantiene el optimismo

Abu Dabi, 24 de noviembre 2016.- Carlos Sainz está listo para afrontar el último Gran Premio de la temporada 2016, el final de un largo periplo de 21 carreras por todo el mundo, el segundo año de Fórmula 1 para Carlos, en el que casi multiplica por tres los puntos logrados en su temporada de debut. El Mundial de pilotos todavía está en juego, pero Abu Dabi recibe al madrileño de la Scuderia Toro Rosso con mucha menos presión y un objetivo claro, el de cerrar con una nota positiva un año fantástico para él.

El circuito de Yas Marina no es el más favorable a las características del STR11 y, enclavado en pleno desierto, no se espera ni una sola gota de lluvia como la que permitió a Carlos lucirse en Brasil. Sin embargo, después de colarse en la Q3 del GP de México, en un circuito tan difícil a priori para la montura del español como éste de Abu Dabi, el piloto ya ha aprendido a creer que todo es posible: "En la zona revirada encuentras curvas de segunda, tercera… y eso quiere decir que tampoco es nuestro punto fuerte. Las curvas 2 y 3 son las únicas que podrían jugar a nuestro favor, pero en clasificación son a fondo. Será complicado este circuito. Hay muchas rectas. Es un circuito sin puntos fuertes para Toro Rosso, pero también lo era México, así que prefiero no ser demasiado negativo", ha dicho.

Las buenas sensaciones de Carlos también se sustentan en una actuación notable en 2015 en esta misma pista. Fue décimo en parrilla, por delante de su compañero de equipo en la clasificación que decantó la balanza a favor del español al final de la temporada. El domingo pasó toda la carrera al filo de la zona de puntos, que se le escapó por cuatro segundos al final del Gran Premio, para finalizar en la undécima posición.

Para este año, y el ámbito de los neumáticos, Pirelli ha elegido los compuestos blando, superblando y ultrablando para el Gran Premio decisivo de la temporada. La distribución de juegos es exactamente la misma para ambos Toro Rosso: cuatro juegos de blandos, dos de superblandos y siete de ultrablandos, que se perfilan lógicamente como el compuesto para la clasificación.

Carlos ha dado su habitual vuelta al circuito junto a los ingenieros para conocer hasta el último centímetro de la pista antes de correr mañana, pero también ha tenido tiempo para encontrarse con los periodistas que se han desplazado hasta el circuito de Yas Marina. Allí ha hecho su primer balance de la temporada, a falta de esta última cita:

"Creo que en esta temporada 2016 he cometido muy pocos errores, y por eso creo que puedo estar muy orgulloso. Estoy muy contento con 2016 por cómo ha ido, y para el año que viene sólo se puede mejorar. Me siento como un piloto totalmente diferente a 2015, tanto en resultados como en sensaciones, y ese 'feeling' que tengo ahora mismo en la Fórmula 1 es muy diferente al que tenía al final de 2015. Y estoy orgulloso de ello, porque era lo que quería".

"En 2015 tuve frustración, por los muchos problemas de fiabilidad que tuvimos. No era capaz de mostrar mi pleno potencial, y sabía que en 2016 tenía que demostrárselo a la gente de la Fórmula 1. En 2015 tuve problemas mecánicos, y en España de este año todo hizo 'clic', paré de tener malos pit-stops, averías… Y de repente todo cambió. Mi percepción, y también la percepción del equipo, cambió todo hacia un ambiente mejor".

El último Gran Premio de Brasil fue una carrera excepcional para Carlos, que fue capaz de igualar bajo un aguacero su mejor resultado en F1, un sexto puesto, después de clasificarse decimoquinto en parrilla con pista seca, donde más se aprecia el déficit técnico de su montura respecto a los líderes. Estuvo cerca de conseguir un resultado incluso mejor, pero con unos neumáticos muy usados no pudo hacer frente a coches superiores o con gomas más frescas. No fue por ello un sexto agridulce, ni mucho menos:

"El sábado me clasifiqué a dos segundos de Red Bull en seco, y sé que en mojado el Toro Rosso no gana dos segundos por vuelta, sigue estando fuera de ritmo en lluvia. Sé que en el último stint estaba al limite de la vida de mi neumático, llevaba casi un neumático slick en el coche en esas condiciones y mi coche es un Toro Rosso, no un Red Bull. El sábado me clasifiqué a dos segundos, insisto. Así que estoy muy orgulloso de ese pilotaje, no tengo lamentos. No porque haya alguien que haya hecho un gran trabajo, como fue el caso de Max, hace que mi resultado sea menos. Al bajarme del coche, me sentía tan bien como me podía sentir en ese momento".

En una retrospectiva de la temporada, Carlos ha determinado un punto de cambio en el año, donde pasó de situarse con relativa solvencia entre los diez primeros a sufrir mucho más y caer con más frecuencia en la Q2:

"Hockenheim fue el punto de inflexión. Veníamos de Bakú, Canadá, Austria… circuitos de potencia, y allí todavía llegábamos a los puntos. Pero al llegar a Hockenheim, no sé qué hicieron los rivales ahí. Nos clasificamos con el mismo set-up, el mismo alerón... Nada cambió, pero pasamos de ser octavos en cada carrera a ser decimocuartos. A partir de ese momento, especialmente con Monza y Spa a la vuelta de la esquina, supe que el final de temporada iba a ser duro".

Carlos no culpa al motor Ferrari pese al evidente déficit de velocidad punta que ha arrastrado durante gran parte del año. Reconoce este problema, pero prefiere valorar positivamente su fiabilidad:

"Por un lado, sí, pero este motor también me ha dado la fiabilidad que no me dio el motor del año pasado. Tengo que estar agradecido a Ferrari, porque han hecho el mejor esfuerzo para darme un coche fiable. Les doy las gracias. Ha sido un buen año con ellos. Ha sido un año tan bueno para mí que no puedo ver 2016 como un año doloroso con este motor. He aprendido mucho, he luchado con Force India, Williams, McLaren... Con un coche muy limitado. Y he conseguido buenos resultados. No estoy nada decepcionado con Ferrari".

Carlos ha templado su carácter durante muchos años, pero fija en su actuación del último GP de Canadá el momento en el que cobró ese último punto de confianza y de búsqueda de la última décima, sea cual sea la situación en la que se encuentre en pista:

"Un gran empujón para mí fue la carrera de Canadá, donde hice uno de mis pocos errores del año al chocar en la clasificación. Pero a la carrera llegué con un cambio de mentalidad e hice una de las mejores carreras de la temporada. Y cuando pasas un momento duro y sales más fuerte y consigues un gran resultado, te da confianza saber que puedes recuperarte aunque cometas errores. Eso me dio un gran impulso para el resto de la temporada y un buen nivel de confianza".

Ahora, el piloto de la Scuderia Toro Rosso ya lleva tiempo con el desarrollo del monoplaza de 2017 mediante el simulador. Con el cambio de normativa técnica, que incluye la adopción de nuevos neumáticos, este trabajo cobra una importancia extra:

"Creo que he llegado casi a las 200 vueltas en un día, que es una barbaridad. Al menos en el papel, pones datos, pones niveles de aerodinámica y vas dos segundos más rápido, tres… Si son dos, tres o cuatro, dependerá del neumático Pirelli y lo bien que trabaje. Si llegamos a tres o cuatro dependerá a final de año de la capacidad de evolución de los equipos, de lo bueno que sea ese motor Renault. Por ahora contamos con una ventana de entre dos y cinco segundos. Va a ser más rápido, eso seguro".

A Carlos le gusta la estética de los nuevos coches, y él ya ha visto los primeros bocetos del nuevo STR12:  "El coche es más ancho, es más grande en general. Impone más, sólo de verlo. Es un coche que a mí me transmite más que los de ahora, con alerones finos y que parecen flechas. A mí me gusta".

"En circuitos como Mónaco o Singapur será aún más difícil adelantar, porque el coche es más ancho, pero en Malasia o éste te da igual, porque el coche cabe. No me preocupa en ese sentido. El coche es más espectacular, más rápido, y habrá que ver si es más fácil o difícil seguir al coche de delante", ha terminado.

Los primeros entrenamientos lilbres para el Gran Premio de Abu Dabi empezarán a las 13:00 hora local, a las 10:00 en horario español peninsular y balear. Los seguiremos desde www.carlosainz.es y desde la cuenta de Twitter @carlosainzinfo.